Tragedia en Nepal alerta a Perú: 58 lagunas glaciares están en riesgo muy alto y algunas poblaciones tendrían solo 6 minutos para evacuar
El desastre que acaba de golpear la frontera entre Nepal y el Tíbet tiene un antecedente que el Perú conoce demasiado bien. El 26 de agosto, una enorme masa de hielo y roca se desprendió en la zona del Langtang Lirung, descendió violentamente hacia el valle y desencadenó una sucesión de flujos de escombros e inundaciones que recorrieron cerca de 100 kilómetros. El saldo más actualizado de víctimas asciende a 469 fallecidos y más de un millar de desaparecidos.,Las primeras investigaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) determinaron que el fenómeno no fue provocado por un terremoto, como se creyó inicialmente.
El colapso glaciar generó por sí mismo una señal sísmica equivalente a un movimiento de magnitud 5,2. El hielo, el agua y las rocas descendieron por la montaña, incorporaron más material durante el recorrido y terminaron convirtiéndose en un flujo destructivo que alcanzó poblaciones asentadas aguas abajo.,Para el Perú, la tragedia constituye algo más que una advertencia distante. El país tiene 8.466 lagunas de origen glaciar y un estudio nacional realizado por el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM) determinó que 528 presentan algún grado de riesgo de desborde.
De ellas, 58 alcanzan el nivel de riesgo muy alto.,Sin embargo, hay una diferencia fundamental. Lo ocurrido en Nepal no corresponde propiamente al desborde de una laguna glaciar o GLOF, sino a otro de los grandes peligros de las montañas glaciares: el colapso de una masa de hielo y roca que posteriormente se transforma en un aluvión. Y es justamente ese escenario el que más preocupa actualmente en algunos sectores del nevado Huascarán.,"Tenemos dos grandes tipos de peligros glaciares.
Unos son los desbordes de lagunas glaciares y otros son las avalanchas de gran magnitud que pueden generar aluviones. En el caso de Nepal, lo que ocurrió es este segundo caso, una gran avalancha que generó un aluvión, semejante a lo que ocurrió en Yungay", explicó a La República Paola Moschella Miloslavich, directora de Investigación en Glaciares del INAIGEM.,PUEDES VER: Aumentan a 359 los muertos tras aluvión en Nepal mientras preocupa la posibilidad de una "segunda o tercera" inundación,Huascarán: el escenario peruano más parecido a Nepal,La comparación con Nepal conduce directamente hacia Áncash. Según Moschella, las investigaciones del INAIGEM han permitido identificar zonas de glaciar crítico en los picos norte y sur del Huascarán, donde un desprendimiento podría desencadenar un aluvión y alcanzar áreas pobladas.,El mecanismo sería similar al registrado esta semana en los Himalayas: una enorme masa se desprende desde la montaña y, al caer, va incorporando rocas, suelo y agua.
Parte del hielo se pulveriza o derrite por la energía y la fricción del movimiento, aumentando el volumen del flujo.,"El caso de Nepal se asemejaría más a lo ocurrido en Yungay porque no interviene propiamente una laguna. Es el desprendimiento de hielo que va mezclándose con roca y suelo. Por la velocidad de la caída, el hielo se va pulverizando y derritiendo, aportando gran cantidad de agua al flujo", señaló la especialista.,El recuerdo de Yungay es inevitable.
El 31 de mayo de 1970, el terremoto que afectó Áncash desencadenó el desprendimiento de una gigantesca masa de hielo y roca del Huascarán. El aluvión sepultó la antigua ciudad de Yungay y marcó uno de los mayores desastres de la historia peruana.,La tragedia de Nepal demuestra que un fenómeno semejante no necesita necesariamente de una laguna glaciar para adquirir dimensiones catastróficas. El USGS señala que, en el caso del Langtang Lirung, el material movilizado descendió rápidamente hacia los cauces, recogió agua y escombros y continuó desplazándose decenas de kilómetros.,En el Perú, los modelamientos realizados sobre el Huascarán muestran además cuán reducido podría ser el margen de reacción.
Moschella explicó que en diferentes escenarios de la Cordillera Blanca se estiman entre 15 y 25 minutos desde el inicio de un evento hasta su llegada a determinadas zonas pobladas. Pero existe un caso particularmente crítico: Tumpa, una localidad situada cerca del Huascarán.,Ante un escenario extremo de desprendimiento de toda la zona glaciar considerada crítica, sus habitantes podrían disponer de apenas seis minutos para evacuar. “Los eventos más grandes son menos probables, pero siempre existe la posibilidad de que ocurran.
En ese caso se ha identificado un tiempo de seis minutos que tendría la población para evacuar”, precisó.,PUEDES VER: ¿Qué pasó en Nepal hoy? Riada e inundaciones dejan al menos 360 muertos y cientos de desaparecidos en la frontera con China,528 lagunas en 8 regiones bajo observación,El otro frente de peligro está directamente relacionado con las lagunas glaciares. La Evaluación Nacional de Lagunas Glaciares con Riesgo de Desborde 2024, elaborada por INAIGEM, constituye la primera clasificación a escala nacional que combina la susceptibilidad de que una laguna se desborde con la exposición de viviendas ubicadas en las zonas potencialmente afectadas.,Para ello se analizaron el Inventario Nacional de Glaciares y Lagunas de Origen Glaciar, antecedentes históricos de desbordes, imágenes satelitales y cuatro escenarios mediante árboles de decisión, además de consultas a especialistas.,El resultado muestra que las 528 lagunas identificadas representan aproximadamente el 6% de todas las lagunas glaciares del Perú.
La principal concentración se encuentra entre las cordilleras Blanca y Central y, hacia el sur, entre Vilcanota y Carabaya.,Áncash encabeza la lista con 169 lagunas con riesgo, seguido de Lima con 96, Cusco con 76, Puno con 72, Junín con 53, Huánuco con 31, Pasco con 24 y Arequipa con 6. Existe además una laguna compartida entre Huánuco y Lima.,El panorama se estrecha cuando se analiza únicamente la categoría más grave. Las 58 lagunas de riesgo muy alto están distribuidas en seis departamentos y el 45% se concentra en Áncash.
Luego aparecen Cusco, Lima, Junín, Puno y Huánuco.,Un punto importante del informe es que muy alto riesgo no significa que un desborde sea inminente. La clasificación combina las condiciones físicas que hacen susceptible a una laguna con las personas y viviendas que podrían quedar expuestas. Sirve, sobre todo, para determinar dónde deben concentrarse primero los estudios, las obras y los sistemas de prevención.,PUEDES VER: Una docena de sismos sacudieron Arequipa, Moquegua y Tumbes en las últimas 48 horas: Esta es la razón,Upiscocha y Palcacocha encabezan el riesgo,El estudio también permite corregir una percepción frecuente sobre qué laguna representa actualmente el mayor riesgo.
Según el ranking nacional elaborado por INAIGEM, Upiscocha, en la cordillera Vilcanota de Cusco, ocupa el primer lugar. La laguna ya ha registrado desbordes recientes y tendría más de 100 viviendas potencialmente expuestas. En segundo lugar se encuentra Palcacocha, en Áncash, cuya amenaza es especialmente sensible porque el área estimada de exposición alcanza a 3.980 viviendas de Huaraz.,Después aparecen Checquiacocha, Tullparaju, Yanaraju y Auzangatecocha.
Parón ocupa el séptimo lugar del ranking, con alrededor de 545 viviendas potencialmente expuestas. Tullparaju y Cuchillacocha, aunque poseen una susceptibilidad física menor que otras lagunas, tienen cada una más de 4.000 viviendas dentro de las áreas consideradas expuestas.,Esta diferencia resulta clave para entender el concepto de riesgo. Una laguna puede presentar condiciones físicas preocupantes, pero el peligro adquiere otra dimensión cuando debajo de ella existen ciudades, carreteras, infraestructura o miles de personas.,Por ello, el INAIGEM concluye que Huaraz y Huancayo se encuentran expuestas a un nivel muy alto de riesgo ante eventuales aluviones por desbordes glaciares.,El cambio climático modifica el peligro,El problema tampoco permanece estático.
En 58 años, el Perú ha perdido 56% de su superficie glaciar, mientras que la extensión de las lagunas de origen glaciar ha aumentado. El retroceso del hielo crea nuevas depresiones donde se acumula agua y permite que otras lagunas ya existentes incrementen su tamaño.,"Conforme van retrocediendo los glaciares, muchas de esas lagunas van apareciendo o creciendo en tamaño", explicó Moschella.,El calentamiento también modifica las montañas que las rodean. El aumento de temperatura puede contribuir a la inestabilidad del hielo, del permafrost y de las paredes rocosas.
Eso abre la posibilidad de que bloques de hielo, rocas o deslizamientos caigan directamente sobre una laguna y provoquen una ola capaz de superar o erosionar su dique.,El estudio describe justamente esa cadena. Un GLOF puede comenzar con una avalancha de hielo, caída de rocas o un deslizamiento que impacta contra el agua y genera un fuerte oleaje. También puede producirse por lluvias intensas o por un deshielo acelerado que eleve el nivel de la laguna.,Este proceso ayuda a comprender por qué el problema no se reduce a vigilar únicamente el nivel del agua: también debe observarse lo que sucede sobre y alrededor de la laguna.,PUEDES VER: El Niño Costero triplica el deshielo de glaciares en el Perú y pone en riesgo el agua que abastece a miles de peruanos,Obras construidas hace décadas ya no son suficientes,El análisis del INAIGEM revela, además, una segunda vulnerabilidad: parte de la infraestructura creada para contener estos peligros fue diseñada para un escenario glaciar que ya no existe.,Las primeras grandes intervenciones de seguridad en la Cordillera Blanca comenzaron en la década de 1950.
Se redujeron niveles de agua, se construyeron diques y canales y posteriormente se habilitaron túneles de descarga. En Parón, por ejemplo, las principales obras para regular el nivel de la laguna datan de comienzos de la década de 1980.,El propio informe advierte que varias de estas estructuras fueron construidas entre 40 y 70 años atrás. Desde entonces, algunas lagunas aumentaron considerablemente su volumen, profundidad y superficie, mientras las obras envejecieron o no recibieron el mantenimiento necesario.
La evaluación es categórica: en determinados casos, esas infraestructuras "ya no representan una medida efectiva de mitigación del peligro".,Moschella confirmó a este diario que, en la mayoría de casos, es necesario mejorar el mantenimiento, reforzar las estructuras o estudiar nuevas intervenciones. La especialista estima que existen actualmente alrededor de 35 obras de seguridad en lagunas del país. Sin embargo, el avance de los sistemas de alerta y monitoreo todavía es limitado frente a las 58 lagunas clasificadas en riesgo muy alto.,INAIGEM mantiene inicialmente monitoreo en tiempo real en 3 lagunas, mientras otras entidades han desarrollado experiencias adicionales.
El instituto ya ha elaborado evaluaciones detalladas y mapas de peligro para unas diez lagunas. "Definitivamente todavía hay mucho trabajo por hacer", reconoció Moschella.,La diferencia entre conocer el peligro y estar preparado,El Perú dispone hoy de algo que décadas atrás no tenía: imágenes satelitales, modelamientos, mapas de peligro y una clasificación nacional que permite saber dónde se concentran las principales amenazas.,Pero conocer el riesgo no equivale necesariamente a estar preparado para enfrentarlo. El informe de 2024 recomienda determinar niveles seguros de agua en las lagunas más peligrosas, rehabilitar obras, señalizar rutas de evacuación, instalar sistemas de monitoreo y alerta temprana y, especialmente, impedir que continúe creciendo la ocupación urbana en áreas que podrían ser alcanzadas por aluviones.,Para Moschella, tres acciones deberían recibir prioridad durante los próximos meses.
La primera es ampliar los sistemas de alerta temprana, complementando los instrumentos científicos con sirenas y alarmas que permitan advertir directamente a las poblaciones. La segunda consiste en monitorear y regular el nivel de las lagunas más peligrosas. La tercera es incorporar definitivamente los mapas de peligro a la planificación urbana para evitar que más viviendas se construyan dentro de posibles rutas de aluvión.,El tiempo es un factor decisivo.
En determinadas zonas de la Cordillera Blanca la diferencia entre una alerta que funciona y otra que llega tarde puede ser de solo algunos minutos.,La tragedia en los Himalayas no significa que un desastre semejante vaya a ocurrir mañana en el Perú. Tampoco las 58 lagunas clasificadas en riesgo muy alto están a punto de desbordarse. Pero tanto el desastre de Nepal como la experiencia de Yungay muestran que los grandes peligros glaciares no requieren necesariamente señales prolongadas antes de desencadenarse.,El estudio nacional ya ha identificado dónde intervenir.
Ahora, el reto está fuera del ámbito estrictamente científico: convertir esos mapas, modelamientos y sistemas de vigilancia en medidas concretas antes de que una emergencia vuelva a ponerlos a prueba.,Para INAIGEM, esa tarea será cada vez más urgente. La institución prevé actualizar la evaluación nacional en los próximos años y contar durante el primer trimestre de 2027 con nueva información sobre los volúmenes de las lagunas. Mientras tanto, el mapa publicado en 2024 continúa vigente.,Y hay un dato que resume la dimensión del desafío: el Perú es considerado el tercer país del mundo con mayor riesgo frente a inundaciones por desborde violento de lagunas glaciares.
La ciencia ya ha señalado dónde mirar. La pregunta es cuánto logrará avanzar la prevención antes del próximo gran desprendimiento, como lo sucedido en Yungay en 1970.,¡Sigue a La República en WhatsApp! Únete a nuestro canal desde tu celular y recibe las noticias más importantes de Perú y el mundo en tiempo real.