MEF eleva a 3,4% su proyección de crecimiento para 2026 y espera que inversión privada crezca 10,5%: lo que revela el nuevo Marco Macroeconómico Multianual
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MEF eleva a 3,4% su proyección de crecimiento para 2026 y espera que inversión privada crezca 10,5%: lo que revela el nuevo Marco Macroeconómico Multianual

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) elevó su proyección de crecimiento para la economía peruana de 3,2% a 3,4% para este año, en un escenario en el que la inversión privada tendría un desempeño mucho más dinámico de lo previsto meses atrás. Según el nuevo Marco Macroeconómico Multianual (MMM) 2027-2030, este componente crecería 10,5% en 2026, frente al 5,5% proyectado en abril. La revisión al alza se explica principalmente por una mayor fortaleza de la demanda interna y por la recuperación de la inversión privada, tanto minera como no minera.

El MEF estima que la inversión minera superará los US$7.000 millones este año, impulsada por la continuidad de proyectos, mayores gastos de exploración y sostenimiento, así como por los elevados precios de los metales y la demanda asociada a la transición energética. A ello se suma el avance de inversiones no mineras vinculadas a infraestructura, asociaciones público-privadas, hidrocarburos y otros sectores. El mayor dinamismo de la inversión también permitiría sostener un crecimiento de 3,6% del consumo privado, mientras que los sectores no primarios avanzaría 4,2%, con construcción, comercio, servicios y manufactura no primaria entre los principales motores.

Para Eduardo Jiménez, jefe del Sistema de Información de Macroconsult, la revisión no responde únicamente a una expectativa del Gobierno, sino a un desempeño que ya se observa en la economía. Macroconsult proyecta incluso un crecimiento de 11,5% de la inversión privada para este año. “La inversión privada en el primer semestre viene muy bien, viene a dos dígitos, entonces hace que pensemos que va a cerrar en esos niveles.

De hecho, es la tasa que se aumenta más alta en muchos años”, señaló. El economista identifica a la minería como uno de los principales motores, pero también destaca un cambio en las expectativas empresariales que puede estar comenzando a trasladarse a las decisiones de inversión. “Se va formando un círculo virtuoso entre precios minerales, expectativas empresariales y eso viene bien desde hace un par de años”, explicó Jiménez.

El mayor dinamismo de la demanda interna deberá compensar parcialmente el impacto de los choques de oferta que enfrentará la economía. El MMM proyecta que los sectores primarios caerán 1,4% en 2026, afectados principalmente por el fenómeno de El Niño Costero en la pesca, la manufactura primaria y el sector agropecuario, además de un dinamismo moderado de minería e hidrocarburos. La previsión contrasta con el comportamiento de los sectores no primarios, que crecerían 4,2%.

Para el MEF, esta composición permitirá que la economía mantenga una expansión de 3,4% pese al impacto climático. Víctor Fuentes, gerente de Políticas Públicas del Instituto Peruano de Economía (IPE), considera que la cifra es razonable para este año y está alineada con las previsiones de otras instituciones. “Las previsiones que tiene el MEF para el 2026 están en línea con lo previsto por el BCR, que es el 3,4%, y con lo que nosotros desde el IPE hemos proyectado con datos a julio”, sostuvo.

El mayor desafío, a su juicio, aparece más adelante. El MEF proyecta que entre 2028 y 2030 la economía crecerá 4% en promedio, por encima del 3,2% previsto en abril. Para alcanzar ese ritmo, la inversión privada crecería 7,5% en promedio.

Fuentes considera que ese escenario requiere que los proyectos previstos efectivamente se ejecuten en los plazos estimados, algo que no ha ocurrido de manera consistente en los últimos años. “El crecimiento de 2028-2030 podría ser optimista si es que no se toman esas medidas necesarias para asegurar que esos proyectos mineros, que van a sustentar una buena parte del crecimiento de la inversión privada, se desplieguen a tiempo”, advirtió. El Consejo Fiscal también considera exigente este escenario.

En su opinión sobre el MMM, señaló que alcanzar un crecimiento anual de 4% en promedio requerirá un elevado dinamismo de la inversión privada y que la mejora reciente de las expectativas empresariales se traduzca en nuevas inversiones, en un contexto de retrasos en la ejecución de proyectos y una cartera minera de menor escala. Para 2027, el MEF mantiene una proyección de crecimiento del PBI de 3,4%. La inversión privada crecería 6,5%, impulsada por una mayor ejecución de proyectos mineros como Tía María, Reposición Ferrobamba, Pampa de Pongo, Corani y Optimización Cerro Verde, además del inicio de iniciativas como Trapiche e Integración Coroccohuayco.

La inversión no minera, en tanto, estaría respaldada por proyectos de transporte, energía, salud y saneamiento, entre ellos el Ferrocarril Huancayo-Huancavelica, Longitudinal de la Sierra Tramo 4 y PTAR Puerto Maldonado. La expectativa de recuperación también considera una disipación gradual del FEN Costero desde el segundo semestre de 2027, lo que permitiría que los sectores primarios crezcan 2,7%. El escenario de inversión enfrenta, sin embargo, un reto de ejecución.

Fuentes señaló que los proyectos y el potencial de inversión existen, pero que todavía persisten trabas regulatorias e institucionales. “La condición suficiente es que haya un destrabe serio en temas de permisología, en temas de coordinación interinstitucional y, por supuesto, el combate de la minería ilegal”, afirmó. El optimismo en materia de crecimiento convive con una preocupación importante en las cuentas públicas.

El propio MMM advierte sobre el impacto de las iniciativas legislativas aprobadas por el Congreso entre 2021 y 2025. En ese período se aprobaron 248 iniciativas legislativas con impacto fiscal, ya sea por mayores gastos, medidas tributarias o transferencias a gobiernos subnacionales. De ellas, 199 —cerca del 80%— incrementaron el gasto, principalmente mediante remuneraciones y pensiones.

El costo de estas medidas pasó de S/3.500 millones en 2022 a alrededor de S/30.000 millones en 2026. Sin medidas correctivas, el MEF estima que la factura podría llegar a S/50.000 millones en 2027. El problema también se refleja en la composición del presupuesto.

La participación de la inversión dentro del presupuesto no financiero se redujo de 28,5% en 2023 a 22,3% en 2026, mientras que el gasto corriente pasó de 68,7% a 74,3%. Para Fuentes, el diagnóstico supone un cambio relevante en el rol que está buscando recuperar el MEF como autoridad fiscal. “Hacía falta un MEF con mayor peso que hoy lo tenemos”, afirmó.

A su juicio, las acciones anunciadas para contener el impacto de las leyes aprobadas por el Congreso deben continuar, incluyendo el uso de mecanismos constitucionales para cuestionar aquellas normas que comprometan la sostenibilidad fiscal. “Es importante asegurar que todo lo que se pueda revisar todo lo necesario y se pueda llevar al TC”, sostuvo. Jiménez coincide en que el problema debe abordarse, aunque considera que el Ejecutivo tendrá que hacerlo de manera cuidadosa.

“Desde un punto de vista técnico hay que denunciar esas leyes, porque algunas de ellas significan hasta medio punto de [PBI] anual”, señaló. El Gobierno plantea que el ajuste fiscal no recaiga únicamente sobre el gasto. El MMM también anunció medidas para elevar los ingresos permanentes mediante una mayor lucha contra la evasión y elusión tributaria, la modernización de la administración tributaria y la revisión de beneficios tributarios.

La apuesta es cerrar parte de la brecha de incumplimiento sin elevar las tasas impositivas. Para Jiménez, ambos frentes deben avanzar simultáneamente. “Son dos cosas que van en paralelo.

Por un lado, el Congreso ha sido muy activo en aprobar leyes de gasto negativas (...) y, por otro, tienes que ejecutar medidas que reduzcan la evasión tributaria”, explicó. El desafío es particularmente relevante porque el propio MEF reconoce que los ingresos fiscales continúan siendo bajos en términos estructurales. Para este año representarían 19,4% del PBI, por debajo del promedio de América Latina y de la OCDE.

El MMM mantiene por ahora la senda fiscal vigente: el déficit debería bajar de 2,2% del PBI en 2025 a 1,8% este año, luego a 1,4% en 2027 y finalmente a 1% entre 2028 y 2030. Sin embargo, estas cifras podrían cambiar. El Gobierno ha anunciado que planteará una nueva senda de convergencia fiscal y modificará los parámetros de las reglas fiscales.

El Consejo Fiscal llamó la atención precisamente sobre este punto: aunque el Ejecutivo ha anunciado cambios, el MMM fue elaborado utilizando la trayectoria actualmente vigente. Por ello, considera que las proyecciones fiscales deben tomarse como referenciales y ser revisadas si se aprueban las modificaciones anunciadas. La discusión se vuelve más compleja por el impacto que podría tener el FEN sobre el gasto público durante 2027.

Jiménez considera que será necesario contar con mayor espacio fiscal para responder al fenómeno climático. “La política fiscal tiene que ser muy activa cuando la situación lo amerita y yo creo que la situación del fenómeno de El Niño lo amerita”, afirmó. Fuentes también considera razonable una eventual flexibilización, siempre que esté acompañada de una ruta clara de retorno.

“No basta con cambiar el número y tener esa flexibilidad, sino que de verdad necesitamos revertir estructuralmente esa poca claridad que ha tenido la política fiscal”, sostuvo. El Consejo Fiscal plantea una preocupación similar: una reforma del marco fiscal no debería limitarse a modificar los parámetros de las reglas. La sostenibilidad dependerá de que el Gobierno pueda contener nuevas obligaciones de gasto sin financiamiento, fortalecer los ingresos permanentes y mejorar la eficiencia y composición del gasto.

Además, advierte que el buen desempeño reciente de la recaudación no debe confundirse con una mejora estructural, pues está explicado en buena medida por los elevados precios de las materias primas, que pueden revertirse. El MMM también confirma una de las medidas que venía evaluando el Gobierno: los feriados que caigan entre martes y viernes serían trasladados al lunes más próximo, con excepción de Semana Santa, Fiestas Patrias, Navidad y Año Nuevo. La medida empezaría a aplicarse desde 2027 y, según el documento, será planificada con anticipación para brindar predictibilidad a las empresas.

El objetivo declarado es doble: dinamizar el turismo interno y mitigar el impacto de los feriados de mitad de semana sobre la continuidad de las actividades económicas. Fuentes considera que la principal ventaja está precisamente en la predictibilidad que podría generar para las empresas. “La modificación anunciada sobre los feriados debería permitir una mejor planificación para diferentes tipos de industrias, diferentes tipos de sectores que, sin duda, en la medida en que haya mayor predictibilidad, eso puede ser favorable”, señaló.

El impacto, sin embargo, sería limitado frente a los problemas estructurales de la economía. Fuentes considera que la discusión de fondo debería ser evitar que el número de feriados continúe aumentando. Jiménez es incluso más crítico con la cantidad actual de días no laborables y señala que, idealmente, algunos deberían eliminarse.

Sin embargo, considera que trasladarlos al lunes puede ser una alternativa para reducir parte del impacto económico. “Dado que son negativos, tratemos de minimizar el impacto poniéndolos el día lunes”, sostuvo. El MMM 2027-2030 dibuja, en suma, una economía peruana que podría crecer más de lo previsto: 3,4% este año y el próximo, y 4% en promedio entre 2028 y 2030.

El principal soporte sería una inversión privada que ya muestra tasas de dos dígitos y que el Gobierno espera que continúe avanzando con nuevos proyectos mineros y no mineros. Pero el propio documento identifica las condiciones para que ese escenario se concrete: que los proyectos se ejecuten, que el impacto del FEN no sea mayor al previsto y que el Estado consiga recuperar espacio fiscal. En su pronunciamiento sobre el MMM, el Consejo Fiscal señaló que las proyecciones fiscales presentadas deben considerarse referenciales, debido a que el Gobierno ha anunciado cambios en las reglas fiscales y en la trayectoria de consolidación.

De aprobarse estas modificaciones, las cifras del marco deberán ser revisadas. Asimismo, el Consejo Fiscal advirtió que las proyecciones de crecimiento para este y el próximo año enfrentan riesgos asociados a la magnitud y persistencia del impacto del FEN. Para el periodo 2028-2030, señaló que alcanzar una expansión de 4% anual requerirá un elevado dinamismo de la inversión privada y que la mejora de las expectativas empresariales se traduzca efectivamente en nuevas inversiones.

El organismo también señaló que el incremento reciente de los ingresos fiscales está vinculado, en buena medida, a los elevados precios de las materias primas, por lo que no debe interpretarse como una mejora estructural de la capacidad recaudatoria. En ese contexto, indicó que la mejora de los ingresos representa una oportunidad para recomponer parcialmente los ahorros fiscales y fortalecer la capacidad de respuesta frente al FEN y otros eventuales choques adversos.

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